sábado, 17 de enero de 2009

Barça, 5-0 y 50 puntos Fútbol deportes elmundo.es

LOS DE GUARDIOLA PASAN POR ENCIMA DEL DEPOR
Barça, 5-0 y 50 puntos

Actualizado sábado 17/01/2009 22:31 (CET)

FERNANDO LLAMAS
MADRID.- El Deportivo recibió en el Camp Nou un severo castigo. El Barcelona oscureció el brillo de su buena Liga, que le sujetaba en séptima posición y con una notable suma de puntos, 30. Aunque sean 20 menos de los que ha cosechado el líder en 19 partidos, récord histórico de la Liga española. Enriquecidos con 59 goles a favor, sólo 13 en contra y un fútbol para sibaritas. [Narración y estadísticas]
Las tres derrotas seguidas del Depor frente al Sevilla le habían bajado los humos y Miguel Ángel Lotina sabía que en el teatro azulgrana las posiblidades de reengancharse al triunfo eran mínimas. Sin embargo, el Depor intentó sostener la buena imagen futbolística que venía mostrando y renunció a montar una estrategia como la de Juande Ramos cuando llegó allí con el Real Madrid. Quizá por ello el bofetón a los gallegos fue tan sonoro.
Lotina planteó un partido desde la corrección táctica. Agrupó a sus jugadores para que se ayudaran en labores de fontanería, pero no renunció a salir con el balón jugado, aunque le faltara velocidad en la conducción y resistencia frente al Barcelona. Que tiene clase, pero también le sobran colocación, intensidad y músculo. Todas las virtudes que reúnen para sí muchos de sus jugadores.
La noche de la goleada enalteció al mejor Henry de su era azulgrana y a Eto'o. Marcaron a pares después de que Messi, desde los altares del barcelonismo, iniciara el chorreo con una acción individual. Que partió de un robo de balón por parte de Xavi, otro santo que trasciende los muros del Camp Nou.
Pero en un Barça sin sombras resplandeció por encima de todos ellos Dani Alves. Por su lado murió el Deportivo, incapaz de detener al portento brasileño, en permanente bombardeo inteligente hacia Messi, Henry o Keita. El francés enganchó el primero de la serie con un cabezazo de estampa clásica para anotar el segundo del Barça; Keita le imitó después, pero Aranzubia rechazó el testarazo con extrema dificultad y le devolvió a Eto'o el placer de marcar a puerta vacía. Por último, Messi erró dos testarazos en posición inmejorable, balones templados por el genio de la banda derecha.
Sin dar una patada
El Depor, que había aguantado con firmeza hasta el desgarrón que le propinó Messi a los 20 minutos, perdió fortaleza. Mantuvo su buena fachada, pero desmostró estar hueco por dentro. Fue blando. No entró en el fútbol subterráneo. No dio una patada. Con esa receta y sin Guardado, lesionado en un choque fortuito con Messi, llegó al descanso con un infranqueable 3-0.
No cambió mucho el equipo de Lotina. Siguió sin recurrir al juego duro o a perder tiempo, hasta que ya con la enorme paliza física y moral encima pegó un par de tarascadas. Hasta entonces persiguió una imagen limpia y honrosa. Pero el Barcelona, que bajó el ritmo y se estrechó durante un pequeño periodo de esta segunda fase, tampoco permitió situaciones de riesgo.
Víctor Valdés sólo intervino una vez en todo el partido para sacar con reflejos un cabezazo de Juan Rodríguez a la salida de un córner. Ocurrió en esos momentos de reanudación, cuando el Depor anduvo casi 10 minutos con la pelota más allá de la divisoria.
Todo lo demás lo subrayó el trabajo constante de Aranzubia, que terminó expulsado por un penalti claro a Puyol cuando se cumplía el tiempo con 4-0 en el marcador. Juan Rodríguez se puso la zamarra de guardameta y no se tiró a ningún costado para atajar el tiro de Eto'o. El delantero, con su segundo gol de la noche y 18 en 18 partidos ligueros, palmeó al jugador como disculpándose.
PRIMERA DIVISIÓN 2-3 ANTE OSASUNA
Leo Messi deslumbra en la niebla
Actualizado lunes 12/01/2009 09:38 (CET)
FRANCISCO CABEZAS
BARCELONA.- No le quedaba otra al Barcelona que ajustarse el casco, enfocar la lampara entre el espesor de la niebla y disponerse a llenarse de hollín hasta las cejas. La mayoría se gustó en su función de picapedrero; no así Messi, pertinaz en un estilo de juego del todo inalterable ante las condiciones más adversas, y capaz de convertir una cuenca minera en su particular parque de atracciones. Solventaron los de Guardiola el choque ante el colista Osasuna gracias a su increíble espíritu de supervivencia y a las genialidades del argentino. A 12 puntos del segundo clasificado, los barcelonistas se despidieron del encuentro abrazándose y agitando los brazos con entusiasmo. Victorias como ésta, la octava consecutiva como visitante (récord liguero), marcan toda una trayectoria. [Narración: 2-3][Fotos] [Goles 3D]
A una jornada para llegar al ecuador liguero, los azulgrana ya han igualado la mejor marca histórica en la primera vuelta de la Liga (47 puntos, los mismos obtenidos por el Real Madrid la temporada pasada). La vagoneta sigue su camino.
No andaba muy desencaminado el sufrido José Antonio Camacho cuando en la previa destacó el trabajo de 'obreros' de los futbolistas azulgrana —por fortuna para el espectador, de amarillo fosforito—. Entre tanto peón volvió a predominar el empuje de Sergio Busquets, capaz de batirse con solvencia y desde el mediocentro defensivo ante el trivote planteado por el técnico murciano (Vadocz, Puñal y Nekounam).
Prefirió Guardiola reservar a Iniesta de inicio para partidos más pulcros y colocó a Keita a la vera de Busquets. Al futbolista de Mali ya se sabe que es imposible pedirle que trence algo de juego. Tampoco es que sea muy ducho en el robo de balón. Si a todo eso le unimos que tampoco estuvo acertado en sus llegadas desde la segunda línea, cuesta no calificar su trabajo como de pesadilla.
De todos modos, el Barcelona pasó una primera mitad relativamente cómoda. Con Osasuna parapetado en su retaguardia e incapaz de conectar con su único ariete sobre el césped, Walter Pandiani, a los de Guardiola les sobraba con igualar en intensidad a sus rivales y tener paciencia. Mucha paciencia. Porque Messi siempre llega. Lo hizo a los diez minutos, cuando quebró consecutivamente al tosco Sergio y a Miguel Flaño para estrellar el cuero en la base del palo. Mucha más incidencia tuvo la aparición del argentino a un suspiro del descanso. Recibió de Busquets en la zona de medios, dejó atrás a un rival y cedió en la frontal a Eto’o, que esperaba con suma tranquilidad la llegada del cuero. Controló el camerunés y se saco un derechazo cruzado que dejó a Roberto con la boca abierta.
Pero con Osasuna, ya se sabe. No conviene nunca darlo por muerto, y menos en su fortificación del Reyno de Navarra. Movió fichas Camacho. Aparte de dejar a un gris Sergio en el banco para dar entrada a Josetxo, se atrevió a dar un paso adelante y recurrió a un segundo punta, Portillo, para intimidar al Barcelona. La jugada del técnico de Cieza resultó maestra. Apenas tres minutos después, Miguel Flaño cabeceaba a la red tras el saque de un córner.
El Barcelona entró de repente en barrena, y Osasuna, por fin, se encontró cómodo ante un nuevo tapete que le vino de perlas. Las patadas que no se habían visto en la primera mitad, se sucedieron constantemente en la reanudación. Entre empujones, broncas y tarascadas, los rojillos encontraron la salida de su pozo. En un abrir y cerrar de ojos, el oportunista Pandiani capitalizaba una gran jugada de los pamplonicas para dejar a los azulgrana por detrás en el marcador.
A 17 minutos del crepúsculo el Barcelona se vio capacitado para volver a exhibir esa fuerza de voluntad que le está convirtiendo en el mejor equipo del continente. Ya con Iniesta sobre el terreno de juego, los de Guardiola apretaron con fuerza los dientes y se negaron a recibir la extremaunción. Primero Xavi, que marcó el gol del empate mientras Flaño le clavaba los tacos, y después Messi, que firmó su enésimo acto mesiánico a cinco minutos de la conclusión con un misil desde fuera del área, dictaron sentencia.
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